La BUENA SALUD ESTA DIRECTAMENTE VINCULADA con el EQUILIBRIO de la VIDA DIARIA y los RITMOS BIOLÓGICOS

En la clínica donde trabajo, aplico únicamente las técnicas especiales (sincronizadas con los biorritmos) de práctica de ejercicio, respiración y relajación sin incluir la alimentación.

Aun así observo muy buenos resultados en los alumnos que asisten a mis clases de Yoga.

Su flexibilidad, el tono muscular, aspecto sano, todo confirma que el enfoque adecuado en el yoga sincronizado con los biorritmos  es muy importante, especialmente para mantener una buena forma física la que determina la salud de la mente y del espíritu.

Y estoy muy contenta de que mi experiencia y mis conocimientos les ayuden.

Incluso en los casos de diagnósticos tan graves, como por ejemplo una hernia discal, se puede mejorar significativamente la calidad de vida.

En uno de mis artículos hablo sobre un CASO SORPRENDENTE incluso para mí:

Lento y constante gana la carrera. La regla principal de la práctica de yoga con una hernia discal.

yoga-hernia

Sí, SE PUEDE practicar el yoga con este diagnóstico.

Es más, estoy 100% segura de que si tienes una hernia, DEBES practicar el yoga durante toda la vida.

Entre mis alumnos hay personas con este problema.

Y ellos sirven como un buen ejemplo, ante todo para mí como profesional, que el yoga es un sistema muy eficaz y permite mejorar muchísimo la calidad de vida.

Incluso en casos de varias hernias intervertebrales, las que tuvo, por ejemplo, un alumno mío de 50 años de edad.

Cuando llegó a mi clase por primera vez, se inició, como se suele decir, desde cero absoluto.

No sabía nada sobre el yoga.

En aquel momento, iba varias veces a la semana a las consultas de fisioterapia y osteopatía.

Llegó a mis clases porque se lo aconsejó su osteópata.

Su estado era tan delicado que no podía si quiera estar tumbado en posición horizontal en el suelo.

Recuerdo como los primeros meses le hacía “el trono” con almohadas que utilizamos en la sala para las embarazadas, acomodándole en una posición en la que de alguna manera pudiera relajarse durante el shavasana (relajación).

Hay que decir, que él puso todo su empeño.

Venía con regularidad, 3 veces a la semana, prácticamente sin faltar ninguna clase.

Y

¿Qué te parece?

En 3 meses ya podía tumbarse en el suelo y sin almohadas.

En 1 año, casi dejó de ir al osteópata.

En 1 año y medio pasó al grupo de los avanzados con ejercicios más complicados…

Otra vez más, quiero hacer hincapié en que estos resultados de la ejecución adecuada de la práctica de yoga no dejan de sorprender, en primer lugar, a mí misma.

En este breve artículo, no puedo entrar en todos los detalles de la descripción de la técnica de los asanas.

Quiero centrar tu atención en lo que más importa.

El BÁSICO Y PRINCIPAL CRITERIO son TUS SENSACIONES INTERNAS.

Parece claro ¿Verdad?

Pero este es un momento muy delicado.

Por desgracia, NINGÚN MAESTRO, aunque tenga cien años de experiencia, SERÁ CAPAZ DE CONTROLARTE.

Él puede CREAR LAS CONDICIONES PARA UNA PRÁCTICA SEGURA.

Pero NO PUEDE SENTIR POR TI, o detectar tus sensaciones exactas.

Mis más de 10 años de experiencia de trabajo en la clínica, me demostraron que

los mismos diagnósticos NO SIGNIFICAN LAS MISMAS SENSACIONES.

Por ejemplo, si tienes una hernia cervical C5-C6, eso no quiere decir que te sientes lo mismo que tu compi Pepe, el que también tiene una hernia en C5-C6.

Si hablamos de yoga, los umbrales de sensibilidad al realizar los mismos ejercicios para personas con los mismos diagnósticos son completamente diferentes.

Por lo tanto, lo más importante es AUMENTAR EL AUTOCONTROL durante las clases.

NADA DE EXPERIMENTOS tipo “aunque me duele, aguanto un poco más.”

Me refiero a una situación cuando los principiantes hacen sobreesfuerzos innecesario intentando llegar a ejecutar las posturas igual de bien como las hace su profe u otros compis de la clase.

Por desgracia, en nuestra sociedad existe falsa percepción del provecho que tiene hacer deporte.

Muchos piensan que cuanto más largo e intenso sea el proceso más salud se obtiene.

No sé de dónde viene este mito engañoso, pero es un hecho. La mayoría de los novatos piensa así.

A la gente no le preocupa las consecuencias de la práctica inadecuada.

En mis clases tengo que recordar constantemente que NO HAY NINGUNA PRISA.

No estamos en una competición.

TENEMOS TODA LA VIDA POR DELANTE.

HAY QUE VIVIRLA DISFRUTANDO, a ser posible evitando el dolor …. en nuestro caso en el sentido literal de la palabra.

Por lo tanto, si tienes una o varias hernias discales,

AGUANTAR DOLOR DURANTE LA EJECUCIÓN DE LOS ASANAS ES INACEPTABLE.

¡¡¡ NINGUNO !!!

¡¡¡ NI SI QUIERA EL MÁS MÍNIMO !!!

Si, por ejemplo, en las torsiones no puedes girar la cabeza tanto como tu compi Pepe mencionado anteriormente con el mismo diagnóstico que el tuyo

¡¡¡ NO LO HAGAS !!!

Respecto a las torsiones, sé que no son recomendables para los practicantes que tienen hernias intervertebrales.

Pero el yoga es tan polifacético que puede ser adaptado a cualquier persona, por muy mala salud que tenga siempre se puede encontrar un enfoque correcto para mejorar la situación.

En el yoga existe una gran variedad de ejercicios en los que se puede ajustar fácilmente el grado de torsión.

Y SIEMPRE RECORDAR que estos ejercicios DEBEN IR ACOMPAÑADOS DE UN ESTIRAMIENTO SIMULTANEO de la columna vertebral.

Resumiendo todo lo dicho.

El reto para el alumno en las clases de yoga consiste en AUTOOBSERVACION Y CAPTACIÓN A TIEMPO del UMBRAL de DOLOR.

El reto para el profesor – FACILITAR CONDICIONES ADECUADAS para la práctica y ELIMINAR los elementos de los EJERCICIOS que pueden ser PELIGROSOS o CONTRAPRODUCENTES para los alumnos con hernias intervertebrales.

 

Aquí tienes experiencias y opiniones que han compartido algunos de mis alumnos:

” A mí el Yoga Terapéutico me ha ayudado a rectificar la postura y respirar.
Lo conocí a raíz de sufrir una pérdida de la curvatura cervical, lo cual me provocaba mucho dolor de espalda, coincidiendo con un momento de mi vida que padecía ansiedad.
Por tanto, al practicar el Yoga Terapético, aprendí a detenerme y respirar bien, haciendo que mi ansiedad disminuya, corrigiendo al mismo tiempo la postura y tener así menos dolor.
Todo ello, hace que disfrute de una mejor calidad de vida.
Gracias, Lana. ”

MARÍA MORENO

” Siempre he querido hacer Yoga pero por falta de tiempo nunca he podido.
Ahora que no trabajo, me he podido apuntar al Yoga Terapéutico y estoy encantada con las clases.
Además, tanto la profesora como el ambiente son muy agradables. ¡Ojalá me hubiese apuntado antes!
Tengo 41 años, soy una persona muy activa y por lo tanto también bastante nerviosa. Salgo de las clases relajada y feliz.
Pero el Yoga Terapéutico no es solamente eso. Con los ejercicios se adquiere mucha elasticidad y se trabajan partes del cuerpo que no cuidamos o tratamos mal.
De hecho, me solía levantar casi todos los días con dolor de espalda y los hombros cargados, y desde que voy a clase ya no me duelen.
Me siento rejuvenecer tanto física como mentalmente. ¡¡No se puede pedir más!! ”

BEATRIZ

” Empecé a practicar Yoga Terapéutico hace año y medio.
Debido a mi profesión (soy músico), paso muchas horas de ensayo y estudio, por lo que suelo tener contracturas en la espalda.
Gracias al Yoga Terapéutico he mejorado mi flexibilidad, mi equilibrio, mi posición corporal, y siento la espalda más descontracturada.
Además, duermo mejor y mi nivel de estrés ha descendido considerablemente.
Había oído hablar de las ventajas del Yoga Terapéutico, pero me he mostrado escéptica por puro desconocimiento.
Ahora que he notado sus efectos positivos lo practico tantas veces como puedo. ”

ROSARIO

” Quiero comunicar mi experiencia con el Yoga Terapéutico.
Durante un año y medio tuve contracturas crónicas en la zona lumbar de la espalda y glúteo, que no me permitían hacer una vida normal, gracias al Yoga Terapéutico los músculos se han ido estirando y descontracturando, cosa que ni con 3 meses de fisioterapeuta lo pude conseguir.
También he notado una gran mejoría en mis dolores menstruales y también he notado que había músculos, sobre todo en los brazos, que por falta de ejercitar los tenía muy tensos, y gracias a los ejercicios especiales los he estirado.
Por eso quiero dar las gracias al Yoga Terapéutico por esta gran satisfacción tanto física como mental.
Un cordial saludo. ”

MARÍA ALMAU GADEA

” Mi historia es muy sencilla. Fui muy activa siempre. Pero llegó un momento que mi cuerpo empezó a presentar un dolor por aquí, otro dolor por allá… Con estos dolores bajó mucho la calidad de mi vida.
Al empezar las clases de Yoga Terapéutico, tenía una “mochila” con dolor en la zona cervical (2 hernias detectadas) y la inflamación crónica del nervio ciático, que me provocaba muchos dolores en la pierna derecha.
Así que empecé las clases de Yoga Terapéutico para encontrar alivio a mis dolores crónicos y con muchas ganas de aprender a relajarme y a respirar bien.
Llevo practicando 6 semanas, y a pesar del esfuerzo físico que estoy haciendo, me siento por primera vez en mi vida contenta con lo que hago en las clases de Yoga.
Hace 2 años hice varios meses de pilates, pero siempre estaba desesperada por terminar los ejercicios y regresaba a casa sin fuerza y muy cansada. Tenía que recuperarme en un par de días para luego volver a hacer lo que no me apetecía.
Las clases de Yoga Terapéutico me gustan mucho y el tiempo se pasa volando. Y a pesar del esfuerzo físico, regreso a casa con agujetas pero con fuerza y buen humor.
Hace 3 semanas que me levanto por las mañanas sin dolor en la espalda y en mi pierna derecha. Y empiezo a sentir mi cuerpo más ágil.
En estas 6 semanas he perdido 3 kg ya que paralelamente con los ejercicios empecé a cuidarme mucho en mi alimentación, procurando llegar al peso que me indica mi médico.
Todavía me cuesta mucho relajarme al final de las clases, pero estoy aprendiendo poco a poco.
Lo que más me motiva es que me gustan mucho las clases y disfruto mucho.
Muchas gracias a ti, Lana, por tu profesionalidad y tu atención personal.
Un fuerte abrazo. ”

ISLANDA

” Padezco una pronunciada escoliosis, y como consecuencia sufro fuertes dolores de espalda.
Practico las disciplinas del Yoga Terapéutico desde hace tres años y como consecuencia he experimentado un cambio radical, no sólo de mejora y control del dolor, sino que además me encuentro “mentalmente sana”.
El resultado es tan satisfactorio, que desde que practico el Yoga Terapéutico, afronto los problemas tanto físicos como mentales de forma radicalmente distinta.
Ahora vivo de forma más sencilla y armónica, y además transmito este estado a mi familia y a mi ámbito social.
Eso sí, es muy importante que tu maestro sea muy competente y su formación sea elevada, pues si no, lo único que conseguirá es impartir series de ejercicios que al final sólo conseguirán tu desánimo y desconfianza.
Un buen maestro de Yoga se nota por la continuidad y fidelidad de sus alumnos, y por su constante evolución.
Lana es con diferencia, para mí, una de las mejores en esta disciplina de vida que conduce al equilibrio, paz y bienestar. ¡Namasté! ”

AMALIA

” Llegué al Yoga Terapéutico con 51 años, hace ya casi 15 años.
Tengo desviación de columna, artritis con dolor en todas las articulaciones, desgaste de rodillas con tratamiento médico, dolores constantes y diagnosticado el osteoporosis.
Gracias al Yoga Terapéutico todo esto para mí ha pasado a ser secundario, puedo hacer mis ejercicios sin sentir obligación ni cansancio.
Cuando practico los estiramientos, salen naturalmente y sin dolor, y me siento muy bien, como nueva. ”

LOLI TÉBAR

” Llevo practicando Yoga Terapéutico en la clínica NaturOla con Lana solamente unos 5 meses.
A pesar del poco tiempo este yoga está teniendo gran influencia sobre mí.
Anteriormente, nunca había practicado Yoga ni hacía mucho ejercicio, por lo tanto, el primer mes era un poco duro, con agujetas en diferentes partes del cuerpo que no sabía que existían…
Durante el tercer mes ya me daba cuenta que mi cuerpo empezaba a acostumbrarse a los asanas, haciéndose más fuerte y ágil.
Actualmente ya estoy llegando a la fase de relajación mental, poco a poco puedo tranquilizar más la mente durante los asanas y la relajación.
De vez en cuando, cada vez más a menudo, logro vaciar la mente de pensamientos.
Referente a Lana sólo puedo decir cosas positivas, que es una muy buena profesora y siempre contesta con detalle a todas mis dudas y preguntas.
Espero poder seguir estas clases con ella durante mucho tiempo. ”

FABIANA GÓMEZ

” Asisto a clases de Yoga desde hace más de un año.
Por problemas de ansiedad agudos se me engarrotaban mucho los músculos de la espalda.
La fisioterapeuta me recomendó probar una clase de Yoga porque me serviría para mejorar mi postura corporal, me ayudaría a controlar mi estado de ansiedad, y, además, ejercitar y tonificar el cuerpo.
Sinceramente fue lo mejor que pude hacer.
Desde entonces no he vuelto a tener problemas con la espalda.
Terminé mis terapias con la psicóloga y el psiquiatra, conseguí dejar de tomar los ansiolíticos y antidepresivos, he corregido en gran medida mi postura corporal, ya no me duelen los huesos o músculos y me siento más ágil.
El Yoga Terapéutico es una forma grata y divertida de sintonizar cuerpo y mente. ”

ANA

” Hace aproximadamente año y medio que asisto con asiduidad (2 o 3 días a la semana) a clases de Yoga Terapéutico y recuerdo que cuando inicié esta experiencia, supongo que pensé lo mismo que mucha gente puede pensar al respecto;
¿Me pasaré la hora de clase sentado en postura transcendental diciendo ¡uuuuh…..! y en búsqueda de pensamientos metafísicos?, ¿me tendría que rapar el pelo y poner una túnica de monje como los Tibetanos?, en fin, ante lo desconocido me dije: probemos y después opinemos.
La realidad, ha sido algo muy distinta.
Cuando empecé, los dolores de espalda y de cabeza que tenía, solo se sobrellevaban a base de horas de fisioterapia, osteopatía y antiinflamatorios, es decir, todos ellos, correctores pasivos a mis dolencias.
Poco a poco, con constancia y no sin esfuerzo, fui descubriendo que lo que activamente mi cuerpo estaba desarrollando con el ejercicio físico realizado en las clases de Yoga Terapéutico era:
Recolocar la estructura de mi esqueleto, hacer que se movieran articulaciones que llevaban muchos años sin moverse, ganar una elasticidad perdida por los años y recobrar una tonificación de músculos que no se utilizaban desde la juventud.
Todo lo anterior ha significado que:
No he vuelto al Fisioterapeuta ni al Osteópata y ya no suelo tener dolores de espalda ni de cabeza.
Otro de los efectos positivos pretendidos en la práctica del Yoga Terapéutico, es conseguir cierto control de tu mente buscando estados de relajación de la misma.
Conseguir que, cuando estas realizando los Asanas tu mente este estudiando y observando tu propio cuerpo, sus reacciones y los efectos de los ejercicios que realizas.
Sin duda, esta parte es la más difícil, pues exige una abstracción del mundo exterior, una concentración exclusiva en lo que estas realizando y olvidarte de todo lo demás, pero poco a poco, se va consiguiendo y tu mente empieza a entrenarse y a saber estar “aquí y ahora”.
En resumen, una experiencia sanadora de tu cuerpo y gratificante de realizar. ”

JOSÉ ANTONIO DE LA PEÑA

” Os voy a contar los beneficios del Yoga Terapéutico, que yo misma he experimentado en mi cuerpo.
Después de sufrir dos accidentes de coche, mi cuello se vio dañado por una degeneración en unas de mis vertebras, además de dolores en el brazo izquierdo y hormigueo.
Pero no me apunte al Yoga Terapéutico, para mejorar todas estas dolencias, me apunte por casualidad, en una temporada de mi vida, en la cual no podía dormir y tenía problemas de ansiedad.
Después de varios meses lo primero que note, fue que dormía perfectamente y que la ansiedad había disminuido.
Cada vez que terminaba las clases me sentía genial, con una sensación de paz interior.
Llevo siete años practicando el Yoga Terapéutico, y es lo mejor que he hecho por mi salud, mental y física.
Casualidades de la vida, tuve este mismo año un accidente y me hicieron otro scanner, en el cual salió la típica rectificación cervical de un golpe, pero el problema degenerativo de mis vertebras había desaparecido.
El Yoga Terapéutico ha conseguido mejorar mi cuello, ya no me duele, y estoy Feliz. ”

MAR MARÍN

” Hacía mucho tiempo que oía las maravillas del Yoga. Por fin empecé.
Las clases de Yoga Terapéutico son un oasis de paz y bienestar. He adelgazado unos kilitos y empiezo a endurecer piernas, glúteos y brazos.
¡Es fantástico!
Por otro lado he mejorado mucho la salud mental y el autocontrol. ¡¡Animaos!! ”

MARISA MADERA