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La respiración abdominal es “la piedra angular” de absolutamente todos los pranayamas (ejercicios de respiración) de yoga.

También se llama respiración diafragmática porque en el proceso se emplea activamente el diafragma.

Para poder ejecutar adecuadamente cualquier respiración yóguica es imprescindible que comiences con la respiración abdominal.

Este enfoque te ayudará a aprender a dividir los movimientos abdominales y de cavidad torácica.

Sin esta capacidad no puedes realizar ninguno de los pranayamas correctamente.

Para empezar me centraré un poco en los EFECTOS TERAPÉUTICOS de la respiración diafragmática:

1. El masaje profundo interno de la cavidad abdominal

A expensas del movimiento de la pared abdominal se produce una compresión y expansión del abdomen.

Se ACTIVA la CIRCULACIÓN SANGUÍNEA revitalizando todos los órganos internos.

Y lo que es mejor, SE ELIMINA la CONGESTIÓN VENOSA que causa una variedad de diagnósticos desagradables.

2. El entrenamiento y el fortalecimiento de diafragma

El DIAFRAGMA, como cualquier músculo en tu cuerpo, NECESITA EJERCICIO.

En la vida diaria, durante la respiración superficial, el diafragma está implicado, sin embargo, no tan intensamente como en la respiración diafragmática profunda.

Los movimientos amplios de la pared abdominal hacia adelante durante la inhalación hacen que el diafragma baje al máximo y durante la exhalación sube también al máximo:

Estos movimientos tan activos FAVORECEN el TONO y el buen estado de tu diafragma.

3. Activa el sistema linfático

Este hecho fue conocido por los científicos hace un tiempo relativamente reciente.

Antes se creía, que el movimiento de la linfa a través del cuerpo sólo se proporciona por la tensión muscular.

En los años 80 del siglo pasado, por casualidad, se hizo evidente que el DIAFRAGMA en realidad ES UNA DE LAS “BOMBAS” linfáticas más IMPORTANTES.

Resulta, que durante la inhalación, cuando el diafragma se contrae, debido al aumento de la presión negativa en la cavidad torácica la linfa “es succionada” desde la cavidad abdominal a la cavidad torácica.

Este proceso es muy importante porque precisamente el SISTEMA LINFÁTICO “LIMPIA” tu cuerpo de toxinas y microorganismos patógenos.

Los estancamientos de linfa provocan reducción de defensas inmunes y aparición de diversos tipos de enfermedades crónicas….

Bien.

Ahora que ya te has dado cuenta de lo importante que es mantener un buen tono del diafragma, vamos a ir a la parte práctica.

Comienza a aprender la respiración diafragmática en la posición tumbada en el suelo.

Te resultará más fácil empezar a distinguir por primera vez los movimientos abdominales y torácicos.

Parece sencillo, pero en realidad lo es sólo para una parte de la población de nuestro planeta.

Muy a menudo, son los hombres los que tienen esa suerte.

Por lo general respiran con el vientre desde el nacimiento y ni siquiera entienden donde está la dificultad.

Aunque fueras una de esas personas favorecidas, si nunca has practicado la respiración abdominal, te recomiendo que igualmente empieces desde el primer paso:

1. Túmbate en el suelo. Dobla las rodillas y coloca una de las manos sobre tu abdomen. Respira con normalidad y observa los movimientos de la pared abdominal.

2. Ahora, aumenta gradualmente la amplitud de inhalaciones y también exhalaciones, empleando de forma activa los músculos abdominales. Trata de concentrarte y ser consciente de cómo se mueve el diafragma en el interior de tu cuerpo. Procura lograr el máximo rango de movimiento, pero no aumentes la frecuencia respiratoria.

3. Ahora añade la observación de la caja torácica, procura que tus costillas no se muevan.

Bien.

4. Haz los mismos pasos (de 1 a 3) en la posición sentada. Empieza por el paso 1 hasta que llegues a la ejecución de los movimientos abdominales con amplitud máxima. Vigila el tórax y procura mantenerlo inmóvil.

5. Te recomiendo que primero practiques por lo menos 3 meses pasos 1-4 antes de empezar con este.
En la etapa 5 se trata de hacer lo contrario al 4. Si antes intentabas aumentar el rango de movimientos abdominales, ahora tienes que procurar hacerlos sin esfuerzo adicional… Que tu respiración sea fluida y natural.

Añade también el control del ritmo.
Puedes contar dentro de tu conciencia, puedes utilizar una música tranquila, pero con ritmo, tipo New Age.

Si practicas por la mañana, iguala la duración de inhalaciones y exhalaciones.

Por ejemplo, inhalando cuentas hasta 4, exhalando también hasta 4.

Cada caso es individual. Tu ritmo puede ser en proporción 6 x 6 o 8 x 8 etc.

Si practicas por la tarde-noche, trata de alargar las exhalaciones:

La proporción sería entonces: inhalación hasta 4, exhalación hasta 6 (por ejemplo).

O proporciones como 4 x 8, 6 x 8 etc.

Busca tu ritmo de respiración más natural.

¡Importante!

No debes ahogarte, o estar muy tenso.

Ahora todo el proceso en el vídeo: