yoga-y-ruido

Si lees mi blog, lo más probable es que no seas un ermitaño retirado en una cueva aislada.

Vives en una sociedad en la que, por desgracia, todavía  😀  no todas las personas que te rodean comparten tus creencias acerca de los beneficios del yoga.

Los ruidos molestos es una característica común de nuestra realidad cotidiana.

A los ruidos “de fondo” que oímos, por ejemplo, de la calle, estamos acostumbrados y no nos fijamos en ellos.

Pero hay otros que se producen en estricta conformidad con las leyes de Murphy cuando el silencio es especialmente deseado.

Por ejemplo, si haces el yoga en tu casa.

Normalmente la primera mitad de la práctica, la más móvil, los asanas, pasa con tranquilidad a tu alrededor.

Pero, justo cuando te sientas en la postura de meditación o te tumbas en Shavasana (la postura de relajación en el suelo), tu vecino inmediatamente comienza a perforar una pared o enchufa su música rock-rap-reggeton-bacalao favorita o comienza a gritos contar a alguien sus asuntos y problemas etc.

Tales situaciones se producen en cualquier lugar y en cualquier momento.

Quién va a las clases grupales sabe que a los factores exteriores ya mencionados se añaden los interiores.

Seguro que te sucedió más de una vez que uno de tus compis de yoga durmió durante shavasana resoplando e incluso roncando a tu lado. 😀

Tales situaciones, si no las tratas adecuadamente, pueden desencadenar lo que se llama un «mal ambiente» en la clase y destruir la tranquilidad alcanzada durante la práctica.

Trabajo como profesora de yoga desde hace casi 20 años, y sé muy bien que los recién iniciados son especialmente sensibles a este tipo de intervenciones…

Uno de los principales objetivos del yoga es CALMA MENTAL.

Este es el paso más importante en el camino del desarrollo espiritual y la superación personal.

Incluso si tus objetivos sólo se limitan a mejorar tu salud física y psico-emocional, el factor de calma mental no deja de ser muy importante.

En el yoga lo llaman la relajación mental, es la que condiciona aquellos conocidos efectos terapéuticos de yoga.

Siempre digo que relajarse y calmar la mente no es una tarea trivial.

Desde luego NO ES FACIL.

Esto se debe aprender como cualquier otra habilidad.

El proceso de aprendizaje IMPLICA LA CREACIÓN DE LAS CONDICIONES NECESARIAS.

En este artículo, yo estoy hablando sobre los ruidos molestos.

Si los tratas como UNA DE LAS CONDICIONES PARA ENTRENAR TU MENTE Y AUMENTAR LA RESISTENCIA A LOS FACTORES QUE IRRITAN, entonces el problema de las emociones negativas desaparece.

En consecuencia, los objetos que producen estas vibraciones sonoras no deseadas (los vecinos, los compis de la clase etc. …), también dejarán de molestarte.

Míralo así:

El RUIDO ME AYUDA A APRENDER A MANTENER LA CALMA INTERIOR EN CUALQUIER SITUACIÓN.

Esto lo asimilé muy bien durante los 2 primeros años de mi afición al yoga, cuando practicaba en una residencia de estudiantes  😥 .

Y en mis clases, en la clínica donde trabajo, trato de explicar a los recién llegados que lo que realmente funciona es dar las gracias mentalmente al vecino ruidoso por permitir una posibilidad del ejercicio mental tan útil  😛

Después de todo, es imposible establecer aquel silencio absoluto, que es considerado por muchos novatos como una condición imprescindible para practicar yoga.

Incluso en un lugar perdido del bosque, o en una cueva aislada, no existe ninguna garantía de que no aparezca una serpiente o aquella mosca inoportuna de la ley de Murphy.

Es contraproducente preocuparse por algo que en mayoría de los casos no puedes cambiar.

La vieja verdad de la vida: Si no puedes influir en una situación, cambia tu actitud hacia ella.

Sé que estás de acuerdo conmigo.

También sé que si no eres un yogui experimentado, lo más probable, te surja la siguiente pregunta: ¿Y cómo actúo exactamente?

¿Qué hago con estos obstáculos?

Te sugiero el siguiente método de 2 pasos:

 1) En primer lugar, CÉNTRATE EN TUS PROPIOS EMOCIONES.

Es necesario TOMAR CONSCIENCIA DE LO QUE SIENTES.

Pronúncialo en tu mente.

Por ejemplo: «Estoy enojado» o «Estoy enfadado», «Estoy molesto», etc.

En esta etapa es muy importante no tener prisa y concentrarse bien.

Observa tus pensamientos del tipo: «Dios, cuando termina esto…», “No, otra vez no…» , “que jaleo..” , también  las que no se puede escribir aquí  😛  etc …

En la primera etapa sentirás una especie de «división» de tu conciencia.

Una parte echa «palabrotas» y la otra observa este proceso  😀

… Jajaja …

…. Recuerdo … como leí hace mucho tiempo un libro de un psiquiatra de la vieja guardia… en los tiempos en los que él vivía, el yoga era una novedad y no le gustaba mucho,  pues, llamó a este proceso de auto observación «la esquizofrenia consciente» …

Pero tú no tengas miedo, en la mayoría de los casos,  😉  con la práctica persistente «el observador tranquilo» suele ganar al «maldiciente nervioso» y establece su dominio en los procesos mentales y emocionales.

2) Ahora, mentalmente le DAS LAS GRACIAS a la persona que perturba tu paz interior por la inestimable oportunidad de descubrir tu propio «ego» inquieto y acercarte de este modo al estado de equilibrio mental permanente.

Es un método bastante claro y veras que también es eficaz.

Su aplicación, te permitirá NO DEPENDER DE LAS CIRCUNSTANCIAS CUANDO HACES EL YOGA.

Es más, con el tiempo lo usarás también en tu vida cotidiana.