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Pocas personas saben de la gran importancia que tienen los ritmos biológicos.

Su ajuste es imprescindible si quieres mantener una buena salud y alcanzar la longevidad.

Nuestros antepasados  “ignorantes” organizaban su vida diaria, trabajo e incluso fiestas  😉 , siguiendo estrictamente sus propias observaciones empíricas de los biorritmos.

¿Qué nos dice la ciencia moderna al respecto?

Está en su repertorio.

Trata de alejarse de una visión holística y divide los factores que afectan el cuerpo humano en partes, tratando de identificar algunos patrones.

Por ejemplo, la cronobiología moderna tiene en cuenta únicamente los ritmos circadianos, los que dependen del cambio luz/oscuridad (día/noche).

Pero pasa “en moto” de LA GRAN IMPORTANCIA que tiene sobre nosotros EL COMPONENTE GRAVITACIONAL.

A mí me parece ilógico.

Después de todo, ya somos capaces de salir al espacio.

Vimos que la fuerza de gravedad es un poderoso factor de influencia sobre el cuerpo humano.

Los numerosos experimentos con astronautas muestran que somos muy sensibles a estos cambios.

Por supuesto, ingravidez, es un caso extremo.

Pero también existen estudios en animales, los cuales revelan que las más mínimas oscilaciones gravitacionales, se reflejan en sus comportamientos.

¿De qué dependen los cambios de la gravedad?

En primer lugar de los cambios en la posición orbital de la Luna, el satélite «romántico» de nuestro planeta.

No es casualidad, que en muchos tratados médicos conocidos se menciona la importancia de este factor.

Por ejemplo, diferentes tipos de tratamiento recomendado o la toma de medicamentos dependiendo de si el sol y la luna están visibles en el cielo.cronobiologia-antigua

O consejos sobre la recolección de hierbas medicinales que mencionan no sólo ciertas fases de la luna, sino que indican incluso su posición exacta en el horizonte.

Los antiguos eruditos nos tienen ventaja por qué eran menos escépticos en su campo.

Ellos tenían en cuenta los hechos reales.

NO postulados entonces inexistentes, partes de una teoría monolítica, la que hoy se ha convertido en un obstáculo casi insuperable para el progreso.

El mundo científico moderno en su mayor parte mira hacia abajo en todo esto y lo llama «oscurantismo».

Esta es nuestra realidad.

Si pruebas hablar con algún médico o fisiólogo de las influencias lunares, su reacción menos ofensiva es una sonrisa escéptica, los más atrevidos enseguida te informan de tus capacidades mentales, los que, según ellos, por supuesto dejan mucho que desear  😳 .

Muchos de estos profesionales, los que pretenden curarnos, no tienen en cuenta, y a menudo simplemente no saben nada acerca de los últimos logros modernos en el campo del estudio de los ritmos solares (circadianos).

Y no hablo de la luna, ignorada “en su soledad”  😥 .

Mientras tanto, incluso en la ciencia oficial, hay estudios, según cuales, la desincronización de los ritmos circadianos conduce a enfermedades tan graves como el cáncer.

El porcentaje de este tipo de enfermedades sobre el número de personas que llevan una vida nocturna es alarmantemente alto.

Otro hecho bien conocido es el alto porcentaje de suicidios, enfermedades mentales y estados de depresión como resultado de este trastorno.

Además,”trivialidades” como tendencia a la obesidad, envejecimiento acelerado, defensas bajas etc.

En mi curso «Cómo MEJORAR LA SALUD y mantenerla DURANTE MUCHOS AÑOS ajustando la vida diaria a tus RITMOS BIOLÓGICOS» hablo con más detalle acerca de estas consecuencias negativas y cómo evitar y prevenirlas.

Todos estos «encantos» surgen cuando se ignora por completo los ritmos biológicos.

Y son sólo las consecuencias CONOCIDAS de desajustes circadianos (luz/oscuridad).

Los primeros intentos “oficiales” de comprender COMO INFLUYE la LUNA en el cuerpo humano, REVELARON una ENORME DEPENDENCIA.

¿Cómo se expresa en la vida real?

Por ejemplo, una persona sana en días diferentes se siente diferente.

Seguramente, tú lo has notado también.

Sin ninguna razón aparente, en algunos días te sientes muy bien, alegre y lleno de energía, mientras que en otros “como el flan”, exprimido, sin ganas de nada.

En los años 80 del siglo pasado, los científicos finalmente reconocieron el hecho de que la homeostasis humana está fuertemente ligada a los cambios del campo gravitatorio de la Tierra.

Sin embargo, y aquí está la paradoja, se estancaron en los estudios de los ritmos circadianos, SIN INCLUYR el componente gravitacional.

Con regularidad semejante enfoque les lleva a un fracaso tras otro y a resultados contradictorios.

Bendita ignorancia de los curanderos antiguos.

Nos dejaron una herencia inestimable, pero en virtud de nuestro ego, no la queremos usar.