belleza-interior

Escribo este artículo para las mujeres.

Aunque no descarto que algunos hombres, también se den por aludidos.

Pero por lo general ellos lo tienen más fácil.

La sociedad no suele presionarlos tanto como a nosotras, las mujeres.

Me refiero a los cánones de belleza dictados por todas partes,  desde las pantallas de televisión, las páginas de las revistas de moda,  y más aún desde Internet.

La mayoría de las mujeres están insatisfechas con su aspecto.

En pocas ocasiones he conocido a alguna que estaba completamente contenta con todas las partes de su cuerpo y su cara.

Y estas pocas tenían una edad bastante avanzada  🙂 .

La industria de belleza nos ofrece una inmensa variedad de métodos y tratamientos para “mejorar”.

Y si la clienta potencial también posee amplios recursos, las oportunidades de experimentar son realmente ilimitadas.

La cirugía estética, las dietas de moda, los ejercicios milagrosos etc… todo eso se nos ofrece para satisfacer nuestro propio complejo de inferioridad  😥 .

No quiero ser la predicadora egocéntrica y maldecir los encantos de la belleza adquirida artificialmente.

Solo propongo reflexionar.

El siglo XX fue el siglo de los experimentos.

Pero hemos entrado en el  XXI.

Hoy en día no podríamos poner como excusa la falta de información, lo contrario, tenemos su exceso.

Pueden faltar los recursos  😉 .

Ya sabes, cuanto más de moda está un determinado procedimiento, más caro es su precio.

Pero llegó el momento de DESHACERSE de la ILUSIÓN, según la cual siguiendo alguna dieta “milagrosa” o haciendo deporte unos meses, sería posible obtener resultados DURADEROS y que se mantengan por si solos durante un largo plazo.

El cuerpo humano es un sistema inerte.

En la mayoría de los casos, se puede predecir con exactitud el retorno de los problemas con el mantenimiento de los viejos hábitos y sin cambio ninguno de estilo de vida.

Si nos fijamos en el mundo del glamour, descubriremos que el éxito de la preservación de la belleza la tienen aquellos, quienes combinan sus operaciones y tratamientos con dietas saludables, ejercicios regulares e incluso prácticas de relajación.

En nuestro tiempo, después de todas las pruebas y experimentos con multitud de voluntari@s  :mrgreen: , ya está más que demostrado que la buena apariencia depende de una buena salud y funcionamiento adecuado de todo el organismo.

Es una simple verdad, con la que la humanidad comenzó su camino hacia la belleza y lo más probable que lo termine basándose en ella.

Estoy segura de que tú también habías pensado en esto antes.

Pero si no tienes suficiente fuerza de voluntad para mantener un ritmo de vida saludable, entonces…

¿Qué sentido tiene seguir sufriendo, y practicar auto-tortura sobre el tema de que “soy infeliz porque soy fea (o gorda, o demasiado delgada, o tengo una gran barriga y las nalgas caídas etc.) “?

Solo hay dos formas de resolver el problema

  1. Si has encontrado un método eficaz para mejorar tu aspecto y estás convencida de que realmente funciona, encuentra fuerzas para seguirlo.
  2. Si bajo ninguna condición puedes cambiar tus costumbres diarias deja de preocuparte y acéptate a ti misma tal y como eres.

Preveo tus objeciones, que es fácil de decir pero muy difícil de hacer.

Si, es difícil pero es absolutamente necesario.

Tienes que admitir honestamente que TU BELLEZA y TU SALUD DEPENDEN SOLO y únicamente DE TÍ, y no de tu nutricionista, esteticien o entrenador de fitness.

Reflexiona.

Este punto de vista, es todo un beneficio para ti.

En cualquier caso te resultará más útil que todos tus intentos infructuosos de corto plazo, los que acaban con depresión por tu impotencia.

En primer lugar, es así por qué te puede empujar a buscar y te dará la fuerza para el progreso.

La ciencia moderna no niega que el pensamiento es material  😉 .

Por lo tanto es mucho mejor que en tu cabeza vaya dando vueltas la frase: “TODO DEPENDE DE MÍ” en lugar de “no puedo cambiar nada”

Y, además, DEJARÁS de PREOCUPARTE y empezarás a SENTIRTE MÁS FELIZ y tu sistema nervioso estará más sano.