yoga-autentico

En el mundo de yoga a menudo aparecen revelaciones de indignados sobre diversas «falsedades» y «frivolizaciones» de este sistema.

Algunas escuelas que se llaman a sí mismas «clásicas» o «tradicionales» declaran de pertenecer  al “rango” superior del «yoga verdadero».

Los representantes de estas escuelas escriben artículos y comentarios poco halagadores sobre «innovaciones» modernas.

Ahora no hablo sobre las acusaciones en lo que se refiere al intrusismo profesional. Por desgracia, es frecuente y “normal” en una actividad no regulada por el estado.

Mi reflexión es sobre las inculpaciones  hacia otras escuelas de «distorsionar el verdadero propósito» de yoga.

En el artículo « ¿El Yoga rejuvenece? Ejemplos de los yoguis longevos» mencioné el hecho de que los alumnos del mismo maestro a menudo entienden las enseñanzas a su manera, y luego, cuando empiezan su camino como profesores crean sus propios estilos opuestos y diferentes entre sí.

Di ejemplos de gurús muy conocidos en el mundo de yoga.

Iyengar y Patabhi Jois eran discípulos del mismo maestro Krishnamacharya.

A pesar de eso, sus escuelas, mundialmente famosas, son completamente diferentes.

Se puede decir que los une, tal vez, sólo la palabra «yoga».

El Yoga Iyengar utiliza un gran número de dispositivos de ayuda, tanto en niveles iniciales, como avanzados.

Hacen posturas estáticas, a menudo con un largo tiempo de ejecución y “persiguen” el  alineamiento minucioso en todos los asanas.

El famoso Ashtanga Vinyasa Yoga de Pattabhi Jois incluye la repetición múltiple de las secuencias dinámicas rigurosas para diferentes niveles.

Mientras que el mismo maestro Krishnamacharya no era tan «cerrado» a ninguna interpretación de Yoga y establecía tareas para sus alumnos, dependiendo de las propiedades de sus personalidades y tendencias en sus caracteres.

Tal vez por eso sus alumnos crearon sistemas tan diferentes.

Después de todo, cada persona interpreta toda la información que recibe a través del prisma de su experiencia personal.

Por lo tanto, surge la pregunta.

¿Y puede haber seguridad de que el maestro de ellos, el propio Krishnamacharya tuvo conocimientos de yoga «real» y “verdadero”?

Las obras fundamentales sobre el yoga, NO nos ofrecen UN SISTEMA claro y estructurado.

Más confusos aún son las interpretaciones y “explicaciones” de yoga en los famosos libros de diferentes gurús.

A veces pueden ser diametralmente opuestos en cuestiones de la práctica física y mental.

Por lo tanto ¿Sería lógico creer a una de las escuelas modernas o a un maestro cuando  afirman que dan conocimientos “verdaderos” y  «auténticos»  sobre el yoga?

¿En qué se basan tales afirmaciones?

Yo observo constantemente el hecho de que cada persona tiene su propio camino en el yoga.

No se puede mirar hacia abajo desde la altura de “espiritualidad” dudosa a los que a través del yoga quieren resolver sus problemas «terrenales» de salud o simplemente relajarse, ya que de otro modo no lo pudieron hacer.

Al fin y al cabo ¿Quién es más “espiritual”?

¿Un adepto de yoga aislado de las pruebas diarias de sociedad en la persecución solitaria de la liberación ilusa?

O ¿Una persona que practica el yoga con música «new age» en un gimnasio y que consigue ser más tranquilo y tolerante hacia los demás y a sí mismo?

¿No estaba más cerca de la «verdad» el Krishnamacharya, quien fue capaz de educar dos discípulos tan diferentes?

Otro tema es  que lo que les dio, el Iyengar y el Pattabhi Jois cada uno lo entendió a su manera…

A estas alturas ya es imposible decir con exactitud cómo se creó el yoga.

Como resultado de miles de años de experiencia y conocimiento empírico, o alguien se lo dio a la humanidad en “bandeja de plata”

Pero el hecho de que en su camino hasta nuestro presente ha tenido cambios innumerables es innegable.

Mi humilde opinión personal es que se necesita un compromiso.

El mundo no está parado.

Sería ILÓGICO ahora “ENCERRARSE” en alguna INTERPRETACIÓN ÚNICA de este sistema.

Tal vez el secreto radica en el hecho de que debemos seguir adelante utilizando todos los logros de la humanidad: ciencia, música, arte etc…

Sí, sí y el Internet, también  😀 

¿A lo mejor se trata de “redescubrir” y “restaurar” el yoga auténtico?…

Cuanto más vivo y lo práctico, más me doy cuenta de que

en realidad el yoga da una gran libertad de elección.

Pienso que una de las condiciones necesarias para conseguir el «desapego» es liberarse de los límites estrictos impuestos por alguna escuela «auténtica» de turno.

Y lo que de verdad importa es la aproximación a cada persona DE MANERA DIFERENTE, sin requerir «devoción», sin forzar al seguimiento de las reglas estrictas, sin persecución ansiosa de los «niveles» que “alimentan” el ego de cada uno….

¿Tal vez la verdad consiste en que hay que ofrecer libertad?

¿No adoptar una persona al yoga sino el yoga a la persona?…

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